Consolar a Jesús…

2610 1976 en Japón con las hijas. c.jpg“Le agradan tanto a Jesús las almas confiadas. Consolémosle con nuestro filial abandono en Él, y una vida cada día más perfecta”.

Carta personal.

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Cuando las cosas no van muy bien…

2540 IMG_2897.JPG“Cuando te sobrevenga una humillación o una reprensión, o cualquiera otra cosa desagradable a la naturaleza, lejos de quejarte, de manifestarte resentido, ve inmediatamente ante Jesús Eucaristía y, en un himno de gratitud, agradécele muy de corazón todo aquello que hiere tu amor propio, y que tan propicio es para purificar  y santificar tu alma”.

Lira del Corazón, pág. 75.

Una inmensa confianza en Jesús…

2539   mmnm,17554442_1316618805097814_5595940335271764770_n.jpg“Es de fe, que Jesús en la Eucaristía es el mismo Jesús del Evangelio. Tendré hacia Él los mismos sentimientos de inmensa confianza que tuvieron todos aquellos sencillos de corazón que tuvieron la dicha de contemplarlo en su vida mortal”.

A mis queridas compañeras de la Acción Católica.

Las almas humildes…

2537 PDVD_086.jpg“¡Es muy hermoso, hijos, comprobar nuestra propia miseria! Vale tanto esto a los ojos de Dios.  Pero sobre todo cuando, al aceptarla, nos gozamos de vernos miserables, para de allí volar a los brazos de Dios y abandonarnos en él, esperarlo todo de él, y ofrecerle nuestras caídas y reticencias, pero tratando de superarnos. ¡Cuánto ama nuestro Señor a las almas humildes!”

Carta sin fecha.

Una confianza audaz…

2495 1972 N.M. preside Cap. Reg. Cuer. 5c acercamiento.jpg“Nunca mi alma se siente más grande, más confiada, más audaz, más llena de amor que cuando todo parece perderse, cuando las apariencias me quieren convencer de que todo se ha desquiciado”.

Escritos, Doc. 75, f. 654.

Generosidad y celo apostólico…

2408 Nieve.png“¡Cuánta generosidad y celo apostólico en todos! Continúen hijos acrecentando estas virtudes de abandono absoluto a ese misericordioso Corazón que con los brazos abiertos espera solo que nos arrojemos a Él”.

Carta colectiva de noviembre de 1980.

Abandonarse en la infinita misericordia…

2347 N.M. y chicas 9998.jpg“Las vicisitudes de nuestra existencia nos mueven y nos revuelcan. Se levantan encrespadas hasta que nosotros, reconociendo nuestra nada, nuestra flaqueza, nos resolvemos a no pensar en nosotros mismos y nos abandonamos por entero en la infinita misericordia de Dios”.

Carta Colectiva, Los Ángeles, abril 22 de 1953. f. 3086.