Que sea como una lucecita para los demás…

2215 IMG_3014.jpg“Permíteme Señor, que sea yo para mis hermanos la estrellita que ilumine su sendero, la lucecita que les dé calor”.

Lira del Corazón.

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Pregonar la misericordia del Señor…

2200 Envió a Japón misioneras.jpg“Quisiera pregonar por todas partes tus grandezas, tu misericordia, tu amor”.

Experiencias Espirituales, f. 524.

 

Obediencia… virtud del apóstol…

1932 Captura de pantalla 2016-08-18 a las 8.56.45“La primera y principal virtud del Apóstol es la OBEDIENCIA, con esto no quiere decir que la caridad no es la reina de las virtudes, pero precisamente porque se obedece por caridad, se practican las dos virtudes, y no solamente las dos, muchas a la vez, porque una virtud da la mano a la otra y se forma una cadena interminable”.

Carta colectiva desde Roma, Junio de 1978.

Ser «uno» con Jesús…

1824 FullSizeRender[3]“Si el alma apóstol llega a ser una contigo, ¡Oh Jesús! ha alcanzado el máximum de la perfección”.

Experiencias espirituales.

Las valiosas cartas de san Pablo…

1763 _0308 (2)“El Apóstol san Pablo, en sus grandiosas epístolas nos da documentos preciosísimos que alentarán sobre manera a las almas misioneras para conducirse santamente en el cumplimiento de su ministerio, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo que no para hasta darnos toda su Sangre como un rescate superabundante.”

Lira del Corazón, p. 153.

Ser almas de oración…

1745 G_0906“Que comprenda Jesús, toda alma apóstol, que entre más sea ella alma de oración, tanto más fecundo será su apostolado.”

Experiencias Espirituales.

No detenerse en exterioridades…

1736 IMG_0368 (1)“El misionero nunca detiene su mirada en exterioridades; las almas son las que le cautivan; y allí a donde haya un alma qué salvar, va gozoso, pues jamás olvida que una sola vale tanto, como toda la Sangre de Jesucristo. Y por eso exclama con san Pablo: «Y en verdad todo lo tengo por pérdida, en comparación del sublime conocimiento de mi Señor Jesucristo, por cuyo amor he abandonado y perdido todas las cosas y las miro como basura, por ganar a Cristo»… ¡Que sublime lenguaje! Este debe ser el de toda alma apóstol”.

Lira del Corazón, p. 165-166.