La reina de las virtudes…

2258 IMG_6952.jpg“Que la caridad reine en nuestros corazones”.

Carta Colectiva del 23 de octubre de 1962.

Caridad en las cosas insignificantes…

2204 partiendo el pastel de B. oro c. madre x detalle.jpg“También es caridad, un aviso fraternal, recordar una advertencia, recoger un trapeador que se dejó olvidado y sin lavar; lavarlo y llevarlo a su lugar; recoger de algún rincón una basura que alguien olvidó, etc., etc.”

Ejercicios Espirituales de 1933.

Servicio y caridad…

2113 Pinita con Luz del Carmen de monjita.jpg“Espero que sean muy prudentes, reservados, pero a la vez sencillas y muy naturales. Que cada uno de ustedes encuentre en sus otros hermanos la comprensión, la atención, el cariño, la amistad sincera y pura, pensando en servirse mutuamente con el amor con que servirían al mismo Cristo nuestro Señor y a su Madre santísima”.

Cartas.

Ganar corazones para Dios…

2072 Foto distinta.jpg“Con la caridad, con el amor se ganan los corazones”.

Estudio sobre la Regla, p.249, fol.681

Caridad con abnegación…

2023 IMG_4413.PNG“La abnegación, la caridad, debe desenvolverse, desarrollarse con la mayor naturalidad, con entera sencillez, como a quien le ha cabido en suerte ESE OFICIO; y esto solo por agradar a Nuestro Señor, para vivir cada día más unidos a Él”.

Ejercicios Espirituales de 1941.

Tener misericordia y no juzgar…

1995 IMG_2699.jpg“No despreciemos, tengamos misericordia; pero hijos, por lo que más amen en el mundo, más aún por su Dios, NO JUZGUEN A SUS MAYORES ni siquiera de pensamiento; ¡le hiere tanto a Él, y mancharán tanto su alma!”.

Carta colectiva de mayo 6 de 1958.

Saber agradecer…

1994 Para ella.png“Confío hijos de mi corazón que sabrán agradecer a Dios Nuestro Señor y a la Morenita tantos y tantos nuevos favores, tantas gracias y bendiciones con las que cada día baña nuestra querida familia misionera y a cada uno de nosotros en particular, pero… mediante una más generosa entrega a Él, mediante una vida plena de unión con Dios y María Santísima… para que empapados totalmente en su amor, vivamos nuestra vida cabalmente in tacañerías y nimiedades, en completo olvido de nosotros mismos e inflamados en «ardiente caridad», para proyectar sus rayos sobre quienes nos rodean y sobre las almas vinculadas en nuestra vida y sobre todo el mundo”.

Carta a las hermanas de Tokio, junio de 1966.