Eternidad…

2221 IMG_6907.JPG“La eternidad no me bastará para entonar ese cántico del reconocimiento; quisiera empezarlo en el tiempo y enseñar a infinidad de corazones a que lo hagan también”.

Experiencias Espirituales, f. 524.

Ayudar a las almas…

2063 IMG_4993.JPG“Todos los conocimientos humanos que adquirimos deben servirnos para ayudar a iluminar a las almas.”

Consejos, febrero de 1964.

El cumplimiento del deber…

1941 Lunsar“Espero y pido a Dios, que en todas nuestras casitas, no haya habido ninguna dificultad, que cada uno de los hijos sea eficaz en el cumplimiento de su deber, pero uniendo la eficacia a la comprensión respecto a los demás, a su paciencia por enseñar a los que no saben…”

Crónica de 1959.

Lo necesario para santificarnos…

1881 N.M. y los mandamientos (Tob 14,9)“No olvidemos hijos que, ante todo a la vida venimos para santificarnos y esta santidad es la que necesita la Santa Iglesia… necesita Dios Nuestro Señor. Preparación, instrucción, etcétera, no son sino medios para adquirir la perfección, solamente eso deben ser y nunca la finalidad”.

Carta colectiva desde Cuernavaca el 7 de abril de 1967.

Todo aprendizaje cuesta…

1792 2015-12-12 a las 8.41.58 a.m.“Todo aprendizaje lleva consigo amarguras sin cuento, pero, divinas alegrías, alegrías tanto más amadas y fuertes, cuanto mayores fueron los sacrificios y las incertidumbres y los anhelos”.

Carta colectiva a bordo del «Mukoharu Karu», mayo 12 de 1960.

Conocer al Señor de tú a Tú…

1755 María Inés Teresa del Santísimo Sacramento00000175 (1)“Te conozco porque tú mismo has dicho a mi alma quién eres, ¡con fuerza tal! que ha caído humildemente, enamoradamente rendida a tus pies sacrosantos”.

Estudios y meditaciones.

La manera en que conocemos a Dios…

1752 IMG_0547 (1)“Te conocemos de las tres maneras que se puede conocer a una persona: por referencias (las que de ti nos dan las obras de tus manos) por la revelación (lo que leemos en las santas Escrituras, sobre todo en el Nuevo Testamento) y por la experiencia propia que de ti tenemos en el trato íntimo de la oración, en las comunicaciones contigo”.

Estudios y meditaciones, f. 630.