Alegría…

2285 IMG_6716.JPG“Que la alegría, sí, irradie en nuestros semblantes, esa alegría que dimana de la unión con Dios, del esfuerzo personal por ser mejores, de la atención a la voz de Dios, que continuamente nos habla en el interior”.

Carta colectiva, Los Ángeles, abril 22 de 1953, f. 3087.

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Esfuerzo…

2283 niña pequeña.jpg“Hay que esforzarse de verdad, en todas las virtudes, pero sobre todo en EL AMOR. Amando sin esperar recompensas”.

Carta Colectiva de diciembre de 1975.

Caridad en las cosas insignificantes…

2204 partiendo el pastel de B. oro c. madre x detalle.jpg“También es caridad, un aviso fraternal, recordar una advertencia, recoger un trapeador que se dejó olvidado y sin lavar; lavarlo y llevarlo a su lugar; recoger de algún rincón una basura que alguien olvidó, etc., etc.”

Ejercicios Espirituales de 1933.

María Reina…

2197 _7293.png“Que ella reine y sea amada de millones de almas. ¡Eso me basta!”

María ha escogido la mejor parte.

Levantarnos rapidito…

2039 Esfera.png“Él sabe que nada somos y nada podemos, y se consuela con nuestro esfuerzo, con la lucha que tenemos que sostener… y si luchamos estamos mereciendo y agradando a Dios. Aunque caigamos, nos levantamos rapidito como hacen los niños y… como si nada hubiera sucedido. Adelante con alegría y paz”.

Carta colectiva de Noviembre 12 de 1963.

Decidirse a empezar…

1972-maria-ines-teresa-12“Empezar con bríos, con sinceridad, sin desalientos en vista a las caídas, con entera generosidad; que Dios no se dejará vencer en ella. Producir un esfuerzo creciente y sostenerlo por el resorte moral de un sentimiento”.

Ejercicios Espirituales de 1941.

Adelante, siempre adelante…

1801 Cartas“Adelante, siempre adelante, hasta morir o hasta triunfar, sin olvidar que el que lucha y se esfuerza, ya está triunfando, aunque no vea el éxito, y que el buen Jesús que, desde el cielo, desde el sagrario y desde el fondo de su corazón contempla sus esfuerzos y sus luchas, y sus sacrificios, y sus vencimientos, y sus privaciones, y sus inmolaciones, y sus quereres, y sus anhelos, está contento, muy contento, se está glorificando, y la Santísima Trinidad, y su Madre santísima están contentos, y los guían, y los ayudan y los sostienen, aunque a las veces parezca que luchan solos, y que no se logra ni un ápice de bien”.

Carta colectiva, Tokyo, abril 28 de 1960.