Jesús desciende del Cielo en cada Misa…

533 1963 N.M. Planeando Chamulas.jpg“El sacerdote hace descender del cielo a Jesús, cuando él, en el momento de la consagración dice las palabras consabidas, en el mismo instante abandona el cielo y se oculta en las hostias consagradas, estando en todas y cada una como está en la gloria”.

Carta personal, junio 21 de 1943.

Empezando el día…

2261  1979 N.M. en la casita con capitulares. c.jpg“A empezar cada día, cada momento la lucha firme y decidida por alcanzar la perfección y la lucha tenaz y valerosa por rescatar almas del pecado para que glorifiquen a Dios y a María Santísima ante todo hijos, con: oración, sacrificio y buenos ejemplos que sembremos a nuestro paso”.

Carta Colectiva sin fecha. f. 3063.

Amor del bueno…

2260 .jpg“Señor, tú sabes que te amo, y esto me basta. Tú sabes que sólo busco tu honra, tu gloria, tus almas, para Ti.”

Ejercicios Espirituales de 1950.

Aprovecharnos y ser agradecidos…

2235 gedc0193_0003.jpg“Cuando sabemos aprovecharnos y ser agradecidos, esa misma gratitud debe lanzarnos y esforzarnos más a la lucha diaria por alcanzar la meta que nos propusimos al dejarlo todo para darle gloria a Dios y poblarle el cielo de innumerables almas”.

Carta colectiva sin fecha.

Gloria a Dios…

2177 _5050 2.PNG“Mi corazón no puede sufrir más que se robe a Dios toda la gloria que esas almas, hechas a imagen y semejanza suya, pudieran darle si le conocieran”.

Lira del Corazón, Segunda Parte, Capítulo VI, p. 156.

Instrumento de la gloria de Dios…

1967 MG_2112.jpg“¿No acostumbra Dios servirse siempre de los instrumentos más defectuosos y llevar así a cabo, grandes obras de su mayor gloria? ¡Yo quiero, Jesús mío, ser en tus manos poderosos, un instrumento de tu gloria!”

Notas Íntimas.

Lo que tiene más valor…

1920 Jovencitos876“En la vida del misionero no es lo que más vale aquello que nos hace aparecer ante los demás, y que por lo mismo nos pueden tener en mucho. Lo que más valdrá siempre, es sencillamente aquella obediencia, sea cual sea, que ejecutemos, con amor desinteresado, teniendo tan solo la gloria de Dios”.

Carta colectiva de junio 3 de 1974.