En la fiesta de Cristo Rey…

“En la fiesta de Cristo Rey, de… 1926, me consagré por primera vez al Amor Misericordioso, como víctima de holocausto. Mis directores me ofrecieron también. Este año… se cerraron los cultos en México. Al siguiente día de la clausura de los cultos que fui a la iglesia como de ordinario, qué desolación sentí, cuando ya no encontré a mi amado, y ni sabía dónde estaba. Entonces comprendí el dolor de María Magdalena al no encontrar en el sepulcro a su Maestro”.

Cuenta de Conciencia, f. 451.

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