Un mundo mejor…

2202 Captura de pantalla 2017-01-10 a las 6.00.56 PM.png“Para ayudar en la ardua labor de trabajo, por un mundo mejor, necesitamos, cada uno, tratar muy en serio de nuestra propia santificación”.

Carta Colectiva desde el barco President Wilson, de febrero de 1957.

Somos los hermanos pequeños de Cristo…

1216 Set5_164“Cuando el corazón se siente inundado, ¡Oh Señor!, en la contemplación del Cielo, en la grandiosidad de tus obras, no puede el alma menos de preguntarse: Quién es el hombre para que te cuerdes de él y el hijo del hombre para que te dignes visitarlo…? es tu hermano, tu hermanito pequeño y miserable que necesita de Tí para arribar a las fronteras de la Eternidad… Por un prodigio de amor, por una locura de amor, Tú te enamoraste del hombre, no pudiste sufrir que careciera de tu Gloria, y por eso te hiciste Hombre, por eso viniste a sufrir y padecer, para rescatarnos”.

Lira del Corazón, Segunda Parte, Capítulo VI.

La contemplación de la naturaleza para encontrarse con Dios…

1130 LLegando a Casa Madre“Como para mi no hay punto de meditación tan hermoso, tan elocuente y tan sublime como la contemplación de la naturaleza, y que me lleve tan directamente a Dios; quisiera que todas las almas, pero todas, sobre todo las que aún no conocen ni aman a Dios, supiesen encontrar en las hermosuras del mundo creado el dedo de Dios que ha escrito en ellas sus atributos y, con caracteres especiales, el de su amor por el hombre”.

Consejos y reflexiones.

 

El hombre…

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“Del concurso de las tres divinas Personas, aportando cada una el sublime atributo que la caracteriza: el poder, la sabiduría y el amor, brota la obra maestra de la creación: el hombre”.

En el Principio, f. 710.

La obra maestra de la creación…

“Del concurso de las tres divinas Personas, aportando cada una el sublime atributo que la caracteriza: El Poder, la Sabiduría y el amor, brota la obra maestra de la creación: el hombre“.

La Santísima Trinidad Misionera, f. 591.

La bondad y la ternura de Dios…

“El alma de fe ve palpitar, por así decir a ese Dios que es amor, en la flor que se abre, en el pajarillo que canta, en la luz que irradia, en las frondas de los bosques, en el césped de los campos, en la hoja que se mueve, en el viento que silba, en el mar que ruge, en el trueno, en la tempestad, en las elevadas montañas y en las verdes praderas… todo, todo le habla a gritos del amor de Dios, de su bondad, de su ternura por el hombre”

Experiencias Espirituales. f. 463.