Amor a la Iglesia…

2576 Captura de pantalla 2018-05-25 a la(s) 14.16.58.png“Amemos siempre a la Santa Madre Iglesia, a la familia misionera que nos ha hecho realizar nuestra vocación y correspondamos con todas nuestras fuerzas, a lo que nos piden de santidad, que es precisamente a lo que nosotros libremente nos hemos comprometido”.

Carta colectiva de mayo de 1972.

Anuncios

La Iglesia misionera…

2508.jpg“Nuestra Madre la Santa Iglesia, como Madre amorosísima que es, quiere cobijar con su oración a todos sus hijos diseminados por el mundo entero, para que sobre todos lluevan las bendiciones de Dios”.

Lira del Corazón, p. 178.

Designios insondables…

2507 En Japón 0987698.jpg“¡Caminos de Dios, designios insondables de su divina Providencia! Al discípulo que le había negado le establece sobre toda su Iglesia naciente, para que la guíe por el camino recto del cielo”.

Estudios y meditaciones.

Como santa Teresita…

2459 N.M. y E.S. 3.jpg“El amor que tú inspiras en mi pobre y miserable corazón, me hace tener contigo estas audacias. Quiero hacer mías las palabras de tu virgen santa Teresita; «¡En el corazón de mi Madre la Iglesia, yo seré el amor!»”.

Ejercicios Espirituales de 1950, f. 886.

Renovación…

2395 Velas.png“Lean y mediten con amor por caridad y vean cuál es, ante todo, la renovación que nos pide la Santa Madre Iglesia”.

Carta colectiva del 8 de diciembre de 1969 desde Roma.

Acción de gracias…

2088-perpetuos-dic-14-1933“Me levantaba muy temprano y antes de las seis, ya estaba en la iglesia, hasta las ocho y media, ¡cuán dulce era mi acción de gracias! sentía tan vivamente a Jesús en mi corazón, con él me entretenía platicando hasta que tenía que volver a casa, y ya en ésta no perdía un momento su presencia, y platicando con él me pasaba todo el día, y el arrepentimiento de mis pecados sin cuento, venían a unirme más a él, lo veía tan dulce, tan amante, que no podía menos que arrojarme en su corazón”.

Cuenta de conciencia.

Unidos a la Santa Sede…

2079 Aud. con Paulo VI.jpgUn misionero, con el favor de Dios, estará siempre con la Santa Sede, con el Papa, sin apartarse un ápice de sus sabias enseñanzas”.

Carta colectiva del 18 de noviembre de 1966.