Ansias misioneras…

2094 profe.jpg“Por este mundo tan lleno de paganismo, de miserias, de pecados, de horrible materialismo. ¡Qué ha pasado con tu amor, Dios mío! ¿En dónde lo has ocultado? ¿Qué haces Señor que no lo haces vibrar en millones de corazones? Ve que son todos tuyos, que tú los amas con ese tu amor inefable que te impulsó a crearlos y a redimirlos”.

Ejercicios Espirituales de 1962.

María, Madre y Maestra…

2093 Profesión.jpg“Me llevaste al jardín seráfico y ahí alimentaste mi alma con el amor purísimo de tu Corazón, dándome por maestra a tu Madrecita, a mi adorada Madrecita”

Ejercicios Espirituales de 1950, f. 886.

Amados y llamados por Dios…

1886 07-19 a las 13.39.01“Yo seré para ti, Padre, Madre, hermanos, seres queridos… has llegado ya al agujero de la peña de mi Corazón”.

Lira del Corazón, Primera Parte, Cap. II.

Una celda interior para el Amado…

1812 vidadesantos“Mas en esos años que tuve que pasar aún en el mundo, cuando ya era toda tuya Jesús, me enseñaste a construir en el fondo de mi alma una celda interior, a donde no tenía acceso criatura alguna, ni afecto que no fuera para ti, ni pensamiento que a ti no me llevara”.

María ha escogido la mejor parte.

Dios nos escoge…

1810 IMG_1603 (1)“Sin amar aún a Dios con ese amor exclusivo, no me era permitido encontrar la más insignificante dicha en las criaturas y sus goces, porque él, que ya me había escogido para sí, estaba celoso de mi amor y lo reclamaba para él solo, sin que yo lo supiese”.

Viva Cristo Rey.

El gozo de ser plenamente del Señor Jesús…

1800“Señor, nos pasearemos los dos en este jardín cerrado, en que no podrá penetrar criatura alguna, y nos recrearemos los dos con la fragancia de estas flores, que será la práctica de todas las virtudes, coronándolas a todas ellas la caridad de Dios y del prójimo”.

Ejercicios Espirituales de 1933.

Esa sonrisa…

1482 Van-Clar Acapulco“Esa sonrisa que es, y debe ser en todo misionero, la característica, porque en esta sonrisa envuelve su sí amoroso, a todas las voluntades de Dios; que con solo un poco de vencimiento le llevará a la cimas de la santidad. A fin de cuentas, como cristianos y como misioneros tenemos el deber de ser santos.”

Carta colectiva del 9 de mayo de 1964.