Amor que llega hasta el anhelo del martirio…

2097 cara _103555_012.jpg“Tú eres Dios mío, quién pones en mi alma la sed de martirio, del martirio de sangre”.

Experiencias Espirituales, f. 742.

El martirio…

2086 Captura de pantalla 2017-01-24 a las 5.45.18 PM.png“¡Si nos concediera Dios la gracia de ser mártires! Qué dichosos seríamos, ¿verdad?  Pero para ello hay que fortalecer la fe, afianzarla en la esperanza, y realizarla en el amor, viviendo con las virtudes que le son características al cristiano, sin buscar novedades que solamente llevan a las almas sencillas por desfiladeros que las hacen caer en rebeliones, desequilibrios, murmuraciones, en fin, en pecados que mucho ofenden a Dios y traen al alma de mal en peor, hasta perder muchas veces la vocación. Al contrario, afiancémonos en ella, y vivamos lo que le hemos prometido. Nunca es tarde para empezar de verdad. Pidamos todos esta gracia”.

Carta colectiva, 22 de junio de 1969.

Hasta dar la vida…

1982 IMG_2697.jpg“Cuando Nuestro Señor me conceda llevar a cabo esta obra de las misiones entre infieles; más bien dicho, cuando Él la lleve a cabo… ¡Si me concediera luego ña gracia del martirio! ¡El martirio! Me cautiva; mucho se lo he pedido, con verdadera fe, con cierta esperanza, con gran seguridad de que algún día me lo concederá”.

Ejercicios Espirituales de 1944.

Enamorarse de Dios hasta darlo todo…

1192 Mausoleo 00131“El celo de tu casa me devoraba las entrañas. La gratitud por los beneficios recibidos desbordaba de mi corazón convirtiendo en monedas mis acciones todas, desde las más costosas a la naturaleza, hasta las más triviales. Ese celo se convirtió en un fuego que me hacía pasar por un muy dulce martirio”.

Hija, ¿me amas? apacienta mis corderos.

 

Sed de almas…

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“Tú sabes Jesús hasta que grado ha sido martirio para mí esta sed de almas! Eres el único que lo sabes perfectamente, porque para especificar­lo con toda claridad, en toda su variedad, y con la sencillez que esos actos salen en una aspiración de mi corazón, habría que escribir mucho”.

Viva Cristo Rey, f. 507.

Enamórame de las almas…

“Enamórame hasta la locura de las almas. Que me sacrifique sin cesar por ellas, que para ellas sean mis anhelos todos, mis ansias, mis martirios interiores; que te salve, Jesús, que te salvemos muchas almas”.

Ejercicios Espirirituales de 1951, f.3.

El imán poderoso de las misiones…

“Las misiones siempre han tenido un imán poderoso sobre mi corazón; los trabajos inherentes a ellas, sus privaciones, sus negaciones, sus martirios se llevan mi alma hasta esas regiones en donde se puede ofrendar a Jesús todo lo que es posible en este mundo”.

Diario, enero-mayo 1944.