Un Dios que nos ama tanto…

2558 Captura de pantalla 2018-05-25 a la(s) 14.13.16.png“Qué inmensa bondad de un Dios que nos ama tanto, a pesar de nuestras miserias e inconsideraciones”.

Carta colectiva de noviembre de 1977.

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El contraste…

2555 Copia de VC México.jpg“Cuando Nuestro Señor me hace sentir, por así decir, en todas mis potencias y sentidos, en mi corazón y mi alma, la intensidad de mi miseria, es cuando más gozo; pues poniéndolas de parangón con sus infinitas perfecciones, hallo que soy atraída hacia Él, precisamente por el contraste, porque su Misericordia encuentra pábulo más que suficiente al fijarse en mí”.

Ejercicios Espirituales de 1943.

Las almas humildes…

2537 PDVD_086.jpg“¡Es muy hermoso, hijos, comprobar nuestra propia miseria! Vale tanto esto a los ojos de Dios.  Pero sobre todo cuando, al aceptarla, nos gozamos de vernos miserables, para de allí volar a los brazos de Dios y abandonarnos en él, esperarlo todo de él, y ofrecerle nuestras caídas y reticencias, pero tratando de superarnos. ¡Cuánto ama nuestro Señor a las almas humildes!”

Carta sin fecha.

Ya no queda más que la misericordia…

2514 1979 enero. Dele con el Papa c.jpg“Desde esos momentos felices, cuando la misericordia y la miseria se encuentran y se comprenden y se funden, ya no queda más que la Misericordia”.

Lira del Corazón.

Fundirse en la misericordia divina…

2512 1979 En el viñedo con M. vic. c.jpg“Vemos a la misericordia divina, fundiéndose, por así decir, compenetrándose con nuestra miseria, hasta hacer desaparecer nuestros pecados, como la gota de agua desaparece en el océano”.

Lira del Corazón.

Una cita de amor divino…

2510 MG_6642.JPG“Los pecados son lugares de cita con la misericordia infinita; ahí se reúne la miseria con la misericordia”.

Ejercicios Espirituales del año de 1941.

Como santa Teresita…

2459 N.M. y E.S. 3.jpg“El amor que tú inspiras en mi pobre y miserable corazón, me hace tener contigo estas audacias. Quiero hacer mías las palabras de tu virgen santa Teresita; «¡En el corazón de mi Madre la Iglesia, yo seré el amor!»”.

Ejercicios Espirituales de 1950, f. 886.