Gozar a Dios…

2262 Copia de 29 Madre e hija Roma.jpg“Se goza tanto a Dios cuando se viaja y se van descubriendo tantas hermosuras en lo grande como montañas y mares, como en lo pequeñito; todo obra de sus divinas manos”.

Carta Colectiva de 1980.

Las obras de Dios…

2111 Esa sonrisa.jpg“Únicamente se puede estar sobre cubierta en la parte alta del buque, pues la de abajo la bañan por completo las olas. De verdad es algo formidable. Entre las obras de Dios, no destinadas a amarle eternamente, el mar es el más grandioso”.

Carta de abril de 1953 a bordo de un barco rumbo a Japón.

La naturaleza humana…

1911 Corazón NM“¿Quién puede dudar que también yo anhelo con todas las veras de mi alma que todos los miembros de nuestra familia misionera en el mundo entero sean lo que deben ser; observantes, piadoso, caritativos, celosos, humildes, generosos. En que la vida común resulte lo más grato posible? Con todo hay que rendirse que no siempre es así, la naturaleza es compleja y humana”.

Circular convocatoria al Capítulo General Especial, Marzo 25 de 1968.

Descubrir a Dios en la naturaleza…

1839 Naturaleza“Quisiera que todas las almas supieran leer en la naturaleza, encontrar en ella los atributos divinos; se lanzarían así en un vuelo hasta la misma Divinidad.”

Cartas.

Armonía con la naturaleza…

1720 Diapositiva1 3“Siempre me ha gustado hacer de mi vida un himno no interrumpido de amor y gratitud; pero como quiero que sus notas, su armonía, su sonoridad tome proporciones colosales, me gusta servirme de todas las criaturas, sin excluir a la hermana naturaleza, que tan hermosos servicios presta a mi amor, pues la capacidad de este pobre y miserable corazón, no puede contener todo lo que quisiera para su Dios.”

Experiencias espirituales, f. 524.

 

Las cuatro estaciones…

1533 la beata María Inés siempre sonriente“La naturaleza tiene sus tiempos y por esto el Creador la ha dividido en cuatro estaciones. Las almas y las instituciones tienen que pasar también por su cuatro estaciones, aunque los inviernos a las veces nos hagan sangrar.”

Autobiografía.

Ver a Dios en la naturaleza…

1473 Beata María Inés y el mar“Antes de venirme al camarote me fui a contemplar el mar. Está como nunca, hermosísimo. Es que es domingo y a su manera, está alabando a Dios. Innumerables montículos de espuma que se elevan, para reventar después, derramándose a manera de montículos de nieve que el sol vuelve resplandeciente. En toda la extensión de agua inmensa, hasta donde se pierde la vista, allá en el horizonte, se contempla esta maravilla que, desde la eternidad, Dios tenía preparada para que mis ojos, enamorados de la naturaleza y especialmente del mar, se recrearan en ella”.

Carta colectiva de 1953.