Virtudes que nos llevan al Espíritu Santo…

1901 Flores“Fe, esperanza, sencillez, docilidad, humildad, castidad, pureza de intención, entrega desinteresada a los hermanos, docilidad a las voces del Espíritu que habla a nuestro interior, paz paciencia hacia nosotros mismos y hacia los demás, etcétera, todo lo cual nos lleva a gozar de los frutos del Espíritu Santo”.

Carta colectiva desde Roma, Junio de 1978.

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Que el Niño de Belén nos haga amar…

1679 Naci“¡Cuánto quiero pedir al Niño de Belén por todos y cada uno! Que nos haga amar su espíritu de adhesión a su Padre celestial en el cumplimiento amoroso de su divina voluntad; que nos dé una gran pureza de alma y cuerpo y de intención; que la caridad reine en nuestros corazones para saber disculpar y amar a nuestros semejantes, y saber vivir en armonía con ellos”.

Carta colectiva del 24 de diciembre de 1968.

Pureza…

1102 MG_0435“Las misiones nos reclaman; las almas nos esperan. Vayamos a ellas con corazón puro, plenamente desinteresado, sin recelos, con esa pureza de intención que es la que avalora todas nuestras acciones”.

Carta a las hijas religiosas de Puebla el 18 de julio de 1951.

Amar inmensamente y abrazar al mundo entero en Cristo…

1088 IMG_0397“Son unas ansias de amar inmensamente, de confiar sin medida, de sufrir sin descanso por las almas, de entregarme totalmente a su divino amor y hacer que él reine absoluta y exclusivamente en este pequeñito corazón que sólo a él pertenece. Estos sentimientos hacen sufrir y gozar; sufrir por no amar a Dios como él se merece, por no saber vivir tan etrechamente unida a él, que ni por un momento se apartara su memoria de la mía. Y gozar porque el alma no puede menos que lanzarse en raudo vuelo hasta ese Corazón adorable, cuya misericordia tanto se goza en perdonar. ¡Cuyo amor tanto desea comunicarse, cuyo celo tanto desea abrazar al mundo entero!”

Ejercicios Espirituales de 1951.

 

No ser negativistas…

806 1952 N.M. en la Floresta“Que no seamos negativistas, y todo lo veamos negro o grisáceo; «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios». Esta bienaventuranza mira no sólo a la limpieza de la propia alma, sino a echar a buena parte lo que vemos en los demás. A ser delicados y finos con todos”.

Carta colectiva de julio de 1980.

La misión en Japón…

728 En Japón 90487

“Mucho trabajo hay en nuestro querido Japón, ya que tenemos cien millones de almas que no conocen ni aman al Dios verdadero, y entre ellos a muchos de nuestros familiares tan queridos, para los cuales debemos alcanzar el cielo, mediante nuestra vida santa, obediente y pura, llena de caridad y mansedumbre”.

Carta colectiva desde Tokyo, el 12 de enero de 1960, f. 3391.

Anhelo de almas puras…

703 Dos hermanas

“Es ahora, más que nunca, cuando el Purísimo necesita almas que se le entreguen por entero para consolarlo de aquéllas que le abandonan, o que pierden el camino viviendo no lo prometido, sino según su capricho”.

Carta colectiva del 16 de mayo de 1976, f. 4210.