Para amar a Dios con todo el corazón…

1587 Reliquia de su cabello“Cuando todos mis movimientos, mis acciones, todas estén regladas por el puro amor de Dios y de su gloria, sin que en ellas se mezcle nada de vanidad ni de amor propio, entonces puedo decir, que en realidad he empezado a amarlo”.

Ejercicios Espirituales de 1941.

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