Novenas

Presentamos dos Novenas a la beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento. La primera, elaborada por el R.P. Luis Gerardo Montemayor Guerrero y titulada «En la Conquista de las almas»

La segunda es una adaptación abreviada de una Novena que hicieron las hermanas Misioneras Clarisas en 2017 y se encuentra en esta dirección

https://padrealfredo.blogspot.mx/2017/07/novena-breve-la-beata-madre-maria-ines.html

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«EN LA CONQUISTA DE LAS ALMAS»

BEATA MADRE MARÍA INÉS TERESA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Virgen y Fundadora

Nace en una familia cristiana, el 7 de julio 1904 en Ixtlán del Río, Nayarit, México. En 1924, durante el II Congreso Eucarístico Nacional, se siente totalmente atraída por Jesús Eucaristía, a cuyo Amor Misericordioso se consagra como víctima de holocausto en 1926. Ingresa al monasterio de Clarisas del «Ave María», donde permanece 16 años. Vive una fuerte experiencia espiritual con la Virgen de Guadalupe de la que nace su obra contemplativa misionera autorizada por la Santa Sede en 1951, con el nombre de “Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento” y junto con ellas “Van-Clar” (Vanguardias Clarisas); más tarde, en 1979, funda a los “Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal”. La Familia Inesiana se enriquece en el año 2004 con el “Grupo Sacerdotal Madre Inés”, en el año 2009 con el “Instituto de Misioneras Consagradas Inesianas” y en el 2010 con “Familia Eucarística”. Toda la Familia Inesiana, con carisma Misionero, Eucarístico, Mariano-Guadalupano, y Sacerdotal-Oblativo vivido en la Alegría, hace presente a Cristo y a la Iglesia en el mundo. La vida de la Madre María Inés fue un himno de alabanza, para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Murió en Roma el 22 de julio de 1981 y fue beatificada el 21 de abril de 2012. La beata Madre María Inés del Santísimo Sacramento, vivió su vida ordinaria, extraordinariamente, practicando las virtudes humanas y cristianas con heroicidad, por la salvación de las almas.

DISPOSICIONES PARA HACER LA NOVENA

Recordemos que nuestra oración es para alabanza y gloria a la Santísima Trinidad. La Iglesia nos recomienda vivamente la devoción a la Santísima Virgen y a los santos quienes son intercesores de nuestras plegarias ante Dios. Para obtener mayor fruto espiritual, conviene que junto con esta novena se haga una confesión sacramental. Imitemos a Cristo Jesús haciéndolo reinar en el mundo entero con nuestro testimonio de vida, a ejemplo de la beata Madre María Inés.

ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS:

EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN.

Realiza, ¡oh Jesús!, tu presencia entre nosotros, pues estamos reunidos en tu nombre, para amarnos, comprendernos y unirnos para tu gloria y por el bien común de la Iglesia y del mundo. Donde hay caridad y amor, Ahí está Dios. Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo no volver a pecar, confío en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén. Padre de misericordia, que en la beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, virgen, nos has dado un modelo de ardor misionero para la extensión del Reino de Cristo, concédenos que, por su intercesión y siguiendo su ejemplo, podamos proclamar tu Evangelio con sencillez y alegría hasta los confines de la tierra. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

CANTO OPCIONAL:

«Cantaré eternamente las misericordias del Señor».

Cantaré eternamente las misericordias del Señor.

Eternamente cantaré al Señor,

sus misericordias para conmigo,

me ha colmado de ellas,

desde antes de venir a este mundo.

Durante mi vida me ha seguido,

a todas partes va conmigo,

se fundieron nuestros corazones,

el tuyo divinísimo, el mío tan pequeño.

Mi alma se sumerge toda entera,

en el mar sin fondo de tu amor,

vierte el corazón en el tuyo,

me siento perdonado (a), divinamente elegido (a).

Quisiera tener mil voces,

hasta los confines del mundo,

hacer sentir a todas las creaturas,

qué dulce eres para los que te aman.

Quisiera corresponder a tus gracias,

a tu ternura y amor divino,

narrando a todas tus magnificencias,

y se enamoren de ti. Amén.

PRIMER DÍA.

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA:

“Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Mt 5, 3 Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

“La pobreza pone al alma en la dulce necesidad de recurrir a su Padre celestial en todo momento, para toda ocasión, puesto que esta excelsa virtud la tiene despojada amorosamente de todo, absolutamente de todo. Y en esa dulce indigencia, el alma se habitúa a recurrir a su Dios, a esperarlo todo de Él, a vivir pendiente de su amor y en su regazo momento por momento, como el niño pequeñito que, no teniendo nada, recurre a su madre para todo lo que quiere y desea, y ésta le suministra cuanto juzga necesario y provechoso. Sí, Dios mío, en esta dulce dependencia quiero vivir yo”. [Cf. Ejercicios Espirituales 1950, p. 463, fol. 889-890.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

Pidamos por el Santo Padre y sus intenciones

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS

PADRE, me pongo en tus manos; me entrego a tu amor, a tu bondad, a tu generosidad; haz de mí lo que tú quieras, pero dame almas, muchas almas, infinitas almas. Dame almas de niños, de pecadores; dame todas las almas de los infieles… y yo te doy mi vida, mi corazón, mi ser todo entero. Haz de mí lo que quieras, mas déjame vivir y morir en tu amante corazón, para que ahí se caldee el mío y pueda a mi vez calentar las almas que se acerquen a mí. Que todos te conozcan y te amen, es la única recompensa que quiero. Amén.

Señor, Padre Santo, que sostienes y guías a la Iglesia. Tú has glorificado a tu sierva fiel Madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, fundadora de la Familia Inesiana. Ella vivió en sencillez y alegría, en contemplación y acción, inflamada por el ansia misionera de dilatar el Reino de Cristo. Ayúdanos a imitar su caridad misionera y, por su intercesión, concédenos la gracia que hoy te pedimos confiadamente. Amén

(Se hace la petición, Padre Nuestro y Ave María y Gloria).

Beata Madre María Inés, ruega por nosotros y nuestras intenciones.

Beata Madre María Inés, ruega por los misioneros y su santificación.

Beata Madre María Inés, ruega por la extensión del Reino de Cristo en todo el mundo.

SEGUNDO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA:

“Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra”. Mt 5, 4

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

“Y en la divina Eucaristía, es también este su continuo grito: Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón. Y yo que le escucho, que lo adivino en todas las cosas, ¿no aprenderé de este divino Maestro a ser mansa y humilde como él? Si tú, Jesús mío, esculpes en mi corazón esta sentencia con letras de fuego, él no rehusará seguirte en la humillación; hazlo así, te lo pido por el corazón humildísimo de tu Madre, porque, para hacer tus delicias quiero ser: mansa y humilde de corazón”. [Cf. Estudios. Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, p. 175, fol. 610.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

Pidamos por la Santa Iglesia Universal

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

TERCER DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados”. Mt 5, 5

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.“¡Es tan dulce volver a los brazos de nuestro Padre! ¡Llorar en su regazo nuestras infidelidades, contarle nuestras miserias, decirle lo que sufrimos apartados de él, y confiar, sí, confiar inmensamente en su misericordia! Esta confianza del hijo, aunque se vea inmensamente miserable, le roba el corazón”. [Consejos, Doc.00478, p.1325, explica el hijo pródigo.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

Pidamos por las misiones en tierras que no conocen a Cristo Jesús.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

CUARTO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados”. Mt 5, 6

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

Junto a tu Corazón sagrado, como Juan en el día de la cena, nuestros corazones se inflamarán; al escuchar tus latidos de amor nuestras almas se abrasarán y sabrán trasmitir a otras almas los sentimientos que embargan tu Corazón; la sed de almas que lo devora. Tú solo quieres que los corazones se inflamen en el fuego que has venido a traer a la tierra. Se medita en silencio brevemente lo leído Pidamos por los sacerdotes y la perseverancia de su vocación [Experiencias, María ha escogido la mejor parte, p.107, fol.543.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

QUINTO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia”. Mt 5, 7

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

Desde que mi alma Jesús mío, ha hecho de tu adorable voluntad su manjar más delicioso, ninguna cosa puede turbar su apacible superficie; por ella pueden navegar tranquilamente los acontecimientos todos, todos los sucesos, por dolorosos que sean, y no la inquietarán… Grande amor y misericordia es para una pequeñita criatura, la ocasión que él le da, de hacer actos de virtudes, en la aceptación de una voluntad suya, sobre todo cuando es dolorosa!… mi adhesión entera, absoluta, a tu divina voluntad. Estos regalos que tú sabes hacer a las almas, valen más, que todas las riquezas del mundo… Mi gozo solo ha nacido de que eso ha sido tu voluntad, y nada más. Se medita en silencio brevemente lo leído Pidamos por las religiosas y su labor fecunda en la Iglesia [Experiencias, Diario enero-mayo 1944, p.126-127, fol.562-563.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

SEXTO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. Mt 5,8

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

¿Quieres tú ser Misionero?… Quisieras llevar muchos niños a Dios? Quisieras que todos los infieles amaran a María Santísima? Quisieras conquistar todos los reinos para Jesús Eucaristía? Quisieras sembrar de Sagrarios aquellas tierras en donde no es conocido el Dios del amor? Si quieres todo esto, pídeselo a Jesús en tu Comunión. Dile que se sirva de ti como de un instrumento para su gloria. Pídele a tu Madre Santísima guarde tu inocencia, tu pureza; te conserve siempre bueno y caritativo y te lleve de la mano por el camino donde Jesús te quiere. Se medita en silencio brevemente lo leído Pidamos por la santidad de la niñez y la juventud. [Consejos, Carta a su sobrino Luís Emilio, p.1341; cfr. Colectivas I, pp.109, 205: suscitar la vocación desde la infancia y juventud; III, p.3835.]

Se medita en silencio brevemente lo leído.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

SÉPTIMO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. Mt 5, 9

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

Agradece ante Jesús Eucaristía todo acontecimiento y una paz dulcísima inundará tu alma […] la paz de los hijos de Dios, aquella paz que el Divino Salvador nos legó como una riquísima herencia en su último sermón, la noche solemne de la Institución de la Eucaristía: «La paz os dejo, la paz mía os doy: no os la doy Yo como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde» (Juan l4), y en esa paz te hará gozar ya en la tierra, de los grandes bienes que Él tiene prometidos. [Lira, 1ª parte, cap.XIII.]

Se medita en silencio brevemente lo leído .

Pidamos por la paz y la unidad de las familias.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

OCTAVO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Mt 5, 10

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

Te pido, por tu Madre Santísima, la gracia del martirio. A ella, Jesús nada le puedes negar, acuérdate que es tu Madre… ¡Jesús obediente a María, escucha mi plegaria!… Y crees alma mía, que tendrás valor para sufrir el martirio? No, por mi misma nada podré, estoy plenamente segura; pero aquí está precisamente, la manifestación de la bondad de Dios; él me lo dará todo; no sabe conceder sus gracias a medias; de lo más impotente sabe sacar su mayor glorificación; ¡Que dulce es descansar en el amor de Dios!.  [Experiencias. Cinco cuadernitos, p. 31, fol. 472]

Se medita en silencio brevemente lo leído

Pedimos por los enfermos

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

NOVENO DÍA

SE HACEN LAS ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS.

LECTURA BÍBLICA.

“Con Cristo estoy crucificado. Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí” Gal 2, 19-20

Se hace un momento de silencio.

MEDITACIÓN.

“¡Qué será cuando, por la misericordia divina, podamos contemplar el rostro divino de Jesús! Vivamos pues, hijos, conforme a la fe, y practiquemos las obras que algún día nos abrirán las puertas del cielo. No se les olvide que la vida no vale la pena vivirse sino para salvar almas, glorificando a Dios” Se medita en silencio brevemente lo leído Pedimos por la paz de nuestro país y del mundo entero [1Experiencias, Diario enero-mayo 1944, p.126-127, fol.562-563.[10]Carta colectiva desde Roma en septiembre de 1958, f. 3284. ]

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS (Como el primer día)

Esta novena ha sido elaborada por el padre Luis Gerardo Montemayor Guerrero M.C.I.U .

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