La Cruz…

2431 Al pie de la Cruz.jpg“Todos sabemos, que es la cruz el signo que debe acompañar siempre toda obra de Dios”.

Crónica del 10 de enero de 1970 de uno de los viajes a Oriente y Europa.

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Dios de paz y de unión…

2401 Praga Div Niño.jpg“Dios es Dios de paz y de unión. Sepan hijos escuchar únicamente a quien sabe infundir en sus corazones esta paz y esta unión”.

Crónica de octubre de 1968.

Cuando llegue la tribulación…

2399 Captura de pantalla 2016-12-22 a las 5.38.30 PM.png“Cuando llegue la tribulación, cualquiera que sea, sepamos que Dios la permite, y quiere de nosotros, como de su Hijo Jesús, una total entrega a su adorable voluntad, sin que esto nos haga vacilar en nuestra vocación, al contrario, que nos una más entre sí y a Dios. Esto se lo pido constantemente”.

Crónicas.

Obligación de cumplir…

2390 San José Obrero 1751_n.jpg“Dice la Sagrada Escritura, que antes de prometer, no nos obligaba, pero, después de prometido, hay obligación de cumplir”.

Crónica desde Roma en septiembre de 1958.

Comunión espiritual…

2130 A bordo del barco a Japón.jpg“Hice intención de oír mi Misa, poniéndome en espíritu en todas las Iglesias de la tierra donde en esos momentos se estuviera celebrando. Hice mi comunión espiritual y me sentía sumergida en ese océano de bondad y de ternura que es para todos los pecadores y para todas las almas que aman el Corazón de Jesús”.

Crónica de abril 22 de 1953 a bordo de un barco a Japón.

Pedir por los enfermos…

2030 IMG_4841.jpg“Mientras mis compañeros se fueron a conocer por allí, me quedé con mi Madre Santísima, y pude platicarle a gusto, me senté, cuántas cosas le dije, cuánto le pedí. Creo que no olvidé a ninguno solo. Y con empeño le pedí la salud de nuestros enfermos, sobre todo los más delicaditos… pido por todos y cuantas gracias necesitamos”.

Crónicas el viaje a Jerusalén en 1958.

Con nuestra Madre Santísima…

1973 IMG_5328.jpg“Pudimos estar más tiempo con nuestra Madre Santísima y decirle muchas cosas; creo también, que no se me olvidó ninguno de mis hijos, ni de sus necesidades, ni sus penas, ni sus tentaciones. Y por si faltó algo, le dije que Ella bien lo sabía y a su corazón lo dejaba”.

Crónicas del viaje a Jerusalén en 1958.