Dichosos misioneros…

Qué dichosas serán las almas misioneras que, en una forma u otra, hayan cooperado a la extensión del Reino de Dios sobre la tierra, cuando vayan viendo que se cumple aquella profecía de Isaías: «Han venido a buscarme aquellos que no me buscaron. Yo he dicho a una nación que no invocaba mi nombre: Aquí estoy, heme aquí». Sí, Él se mostrará a los paganos en todo el esplendor de su grandeza, en toda la ternura de su pequeñez, en toda la impotencia de su amor eucarístico: como Creador del universo, como Dios niño Hijo de María, y en esa impotencia amorosa y callada del tabernáculo”.

En Homenaje de Filial Amor, f. 742.

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