Amor del bueno…

2354 Con Esthela Gonzalez 7878.jpg“Dios mío, tú sabes que te amo, tú sabes todas las cosas. Enciéndeme en tu amor, abrázame en tu fuego: purifícame en tus llamas”.

Ejercicios Espirituales de 1951.

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Unión con Dios y María…

2342 En Prof. de Hna. Irene.jpg“Mi alma se nutrirá siempre de los misterios de Dios, de la unión con Él y María”.

Ejercicios Espirituales 1941, pág. 138.

Cooperdores…

2294 En Insonesia.jpg“Dios nuestro Señor quiere valerse de todos para sus altos designios, y para que seamos cooperadores en su redención”.

Carta colectiva s/f, f. 3620.

En manos de Dios…

2178 NM104837_693 copia.jpg“Todo está en las manos de Dios, que es quien permite todo y que sirve de poda y florecimiento para que no nos dejemos llevar por la tibieza”.

Autobiografía.

Una vida entregada a Dios por las almas…

2071 El atardecer.jpg“Quiero Dios mío, por tu amor, por tu consuelo, y por la salvación de las almas, vivir una vida toda de inmolación y sacrificio”.

Experiencias, Diario 1932-1934, p.50, fol.490

Sembradores de paz…

2026 IMG_5052.PNG“A vivir esa santidad que no se logra jamás en el egoísmo, en el buscarnos a nosotros mismos, en el querer darnos gusto; sino, en el espíritu de penitencia, en el negarnos a nosotros mismos, en el vivir esa oración de San Francisco: «Que donde haya odio siembre la paz, etc. etc.» y la síntesis del espíritu de nuestra familia misionera: ALEGRÍA SERÁFICA EN NUESTRA DONACIÓN TOTAL Y GENEROSA A DIOS Y A LAS ALMAS».

Carta colectiva de octubre de 1968.

Dios ora en nosotros…

2022 IMG_4979.PNG“El misionero, posesionado del sublime papel que la Iglesia le ha confiado, actuado perfectamente de lo que va a hacer, al ponerse en presencia de su Dios que lo ve y lo escucha, siente el anonadamiento de su ser, y sumergiéndose en ese abismo insondable, más lleno de confianza y amor a su Dios, atrae hacia sí ese otro abismo de infinita profundidad; y, compenetrados, fundidos, desapareciendo él como la gota que se pierde en la inmensidad del océano, es su Dios quien ora en él, es Él quien ruega al Padre Celestial”.

Lira del Corazón, Primera Parte.