En «Historia de un alma»…

2309 MG_0489 2.jpg“En la lectura de «Historia de un alma», no sólo encontré mi vocación, sino a Dios de una manera muy especial en mí, quien, por su espíritu me enseñaba momento a momento lo que debía hacer”.

Autobiografía.

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Amor a la cultura y a la lectura…

2078 Los primeros años.jpg“He venido pensando que es bueno, en las regiones donde tenemos el apostolado de la penitenciaría, formar en la misma una biblioteca, con sus registros, su encargado de llevarlos, etc. con el fin de que los presos, que tanta ayuda necesitan para su cultura y su espiritualidad, en la fe, la esperanza y el amor a Dios se instruyen. Si hacemos un llamado a los habitantes de la población pidiéndoles un libro a cada uno, o un libro de mas valor, entre muchas personas, seguramente irán llegando estos volúmenes”.

Carta Colectiva del 9 de mayo e 1964.

Una simple mirada de amor…

1459 La beata María Inés“La lectura de esta mañana vino a traer inmenso consuelo a mi alma: «Para no perder la presencia de Dios basta una simple mirada de amor, y sentir allí al Señor aunque no se pueda platicarle»”.

Experiencias espirituales.

Aprender de los libros…

1157 Leyendo siempre“Desde muy recién mi conversión, en un pequeñito libro, pero lleno de sabiduría que cayó en mis manos, «El abandono de sí mismo en la Providencia divina» aprendió mi alma, con la ayuda divina, a abandonarse totalmente y sin reservas a su divino amor, a recibir y aceptar todo lo que viniera, no sólo sin quejas, sino con positivo amor, con alegría llena de paz”.

Notas Intimas sin fecha, f. 915

El Papa y sus enseñanzas…

870 Con el beato“Recordemos que hemos tenido Papas muy santos últimamente de manera especial y que han tenido relación con nosotros a las veces muy directa. Y escuchar siempre, tratar de asimilar lo que él nos enseña”.

Testamento Espiritual.

La lectura espiritual…

“La lectura de esta mañana vino a traer inmenso consuelo a mi alma: «Para no perder la presencia de Dios basta una simple mirada de amor, y sentir allí al Señor aunque no se pueda platicarle»; esto he hecho siempre yo”.

Cinco Esquelitas, f. 445.

Una simple mirada…

“La lectura de esta mañana vino a traer inmenso consuelo a mi alma: «Para no perder la presencia de Dios basta una simple mirada de amor, y sentir allí al Señor aunque no se pueda platicarle»; esto he hecho siempre yo.”

Cinco Esquelitas, p. 3, f. 445.