El sostén de toda vocación…

2916 MG_2062~photo 2.PNG“Si mi vocación ha sido siempre trabajar por las almas; en cambio a ellas debo el haberme sostenido en mi vocación”.

María ha escogido la mejor parte.

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Sintonía de corazones…

2897 Oriente IMG_0397.jpg“Cabe tu Corazón sagrado, como Juan en el día de la cena, nuestros corazones se inflamarán; al escuchar tus latidos de amor nuestras almas se abrasarán y sabrán trasmitir a otras almas los sentimientos que embargan tu Corazón; la sed de almas que lo devora y cómo, tú solo quieres que los corazones se inflamen en el fuego que has venido a traer a la tierra”.

María ha escogido la mejor parte.

María Reina…

2197 _7293.png“Que ella reine y sea amada de millones de almas. ¡Eso me basta!”

María ha escogido la mejor parte.

Agradecer a Jesús Sacramentado…

2182 Así.png“El alma de todo apostolado y contemplativa, es la que, después de un beneficio recibido, de una conversión alcanzada, o de una profunda pena, va inmediatamente a los pies de Jesús Sacramentado”.

María ha escogido la mejor parte.

Una celda interior para el Amado…

1812 vidadesantos“Mas en esos años que tuve que pasar aún en el mundo, cuando ya era toda tuya Jesús, me enseñaste a construir en el fondo de mi alma una celda interior, a donde no tenía acceso criatura alguna, ni afecto que no fuera para ti, ni pensamiento que a ti no me llevara”.

María ha escogido la mejor parte.

Trabajar en todos los intereses de Jesús…

782 Hermanitas 4679“Las almas eran el blanco de mis oraciones, de mis sacrificios, de mis inmolaciones, ellas, el solo pensamiento de poblar con mis oraciones y sacrificios el cielo, de salvar innumerables almas, de lograr la santificación de muchos sacerdotes, de trabajar en todos los intereses de Jesús, me enamoraban de la cruz ¡en tan intenso grado! que no ansiaba más que sufrimientos, penas, inmolaciones”.

María ha escogido la mejor parte,f. 538.

Oración y contemplación…

“La oración, en esa forma de oración y contemplación de las cosas celestiales a que tú me introdujiste, sin meditación de maestro, constituía toda mi dicha. Horas enteras tenía dedicadas a este exclusivo ejercicio de meditación las que prolongaba todo el día, en medio de mis ocupaciones, sin que nada fuese partte a impedirme la íntima comunicación contigo, ni aun el trabajo intelectual y las conversaciones”.

María ha escogido la mejor parte, f. 537.