La importancia del silencio…

1946 2111“Les encargo especialmente el silencio… ya saben hijos, cuanto le desagradan al Señor las faltas de silencio. Cómo, es imposible que tengamos vida interior, ni que adelantemos en la virtud, si estamos continuamente hablando con las criaturas y a veces haciendo de todo recreación”.

Carta colectiva a las comunidades de Cuernavaca, Puebla y México, en Enero 24 de 1959.

Una alegría muy especial…

1945 Captura de pantalla 2016-08-18 a las 9.02.54“Aprendamos a decir en cada circunstancia: «Señor, que quieres que haga». Para un alma un poco humilde siquiera, no hay jamás fracasos, puesto que de lo que parece un fracaso, hace actos de virtud y adhesión incondicional a la voluntad de Dios. Y en esto merece lo que ella ni se puede imaginar, siendo los principales frutos: la paz, la paciencia, la bondad, la caridad, mansedumbre, la fe en la Palabra de Dios, y una alegría que supera a todas las alegrías del mundo, porque esta alegría solo la da Dios a las almas de buena voluntad”.

Carta colectiva de septiembre de 1969 en Madrid.

El valor de los trabajos ordinarios…

1943 María Inés Teresa  en EL TIGRE“Los trabajos ordinarios de la casa, en los cuales es más fácil conservar la habitual presencia de Dios, y vivir en íntima comunicación con Él por medio de la oración interior”.

Ejercicios Espirituales 1943.

La celda interior…

1942“Procurarás no salir de la celda interior que debes construir en tu corazón; porque de esa vida contemplativa, de esa unión con Dios Nuestro Señor, de esa vida de intimidad con la Santísima Virgen, deberás sacar todas las gracias que necesitas para santificarte”.

Lira del Corazón, p. 43.

El cumplimiento del deber…

1941 Lunsar“Espero y pido a Dios, que en todas nuestras casitas, no haya habido ninguna dificultad, que cada uno de los hijos sea eficaz en el cumplimiento de su deber, pero uniendo la eficacia a la comprensión respecto a los demás, a su paciencia por enseñar a los que no saben…”

Crónica de 1959.

Transformarse en amor…

1940 Captura de pantalla 2016-08-18 a las 9.03.31“Sí Jesús mío, quiero que mi vida entera sea un himno. Que mis obras todas sean un himno de alabanza, de gratitud, de adoración a la Santísima Trinidad, de impetración y de súplica por pecadores y difuntos. Quiero transformarme en amor, quiero vivir de amor, quiero morir de amor, en un acto de suprema y perfecta contrición”.

Ejercicios Espirituales de 1943.