Escuchar la voz de Dios…

2572 Smile.jpg“Nosotros somos misioneros de acción, pero no olvidemos que ésta debe arraigarse en la oración, en la contemplación. De aquí nace la necesidad de ser silenciosos, para saber escuchar la voz de Dios que habla en la soledad del corazón”.

Cartas colectivas.

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En las manos de Dios…

2121 MN y la Eucaristía.jpg“Ven conmigo a la soledad de tu corazón, pues en él quiero yo edificar una celda en donde a pesar de todas las exterioridades, pueda yo vivir como Dueño Absoluto, me dice el Señor”.

Lira del Corazón.

A solas con el Señor…

2048 Captura de pantalla 2016-12-22 a las 5.38.30 PM.png“Cuando Él quiere comunicarse con las almas, las lleva a la soledad; soledad en que debes continuamente vivir, aun cuando al correr del tiempo, tengas que desplegar una continua acción a favor del prójimo”.

Lira del Corazón, Primera Parte, Cap. XIV.

Como el Maestro en la Calvario…

1773 MG_0306 2“El punto culminante de la vida espiritual es la muerte con el perdón aflorando en sus labios como el Maestro en el Calvario. En la muerte de Cristo, observamos que la soledad llega a su culmen. Cristo estaba solo, terriblemente solo. La soledad necesaria de la vida capacita al misionero a participar de esta soledad de Cristo”.

Carta colectiva de noviembre de 1969.

1364 María Inés Teresaa la noche“No es un fantasma una humillación que me sobreviene cuando menos lo pienso; es Dios quien se envuelve en ella para irme enseñando, prácticamente, a ser humilde. No es un fantasma la desolación, es el mismo Dios quien está oculto en ella, esperando que su hija lo encuentre, a través de esos espesos velos; quiere que su fe lo ame y lo adore en esas apariencias tan poco agradables al gusto espiritual”.

Estudios y meditaciones.

El Señor quiere habitar en nuestras almas…

1274 Set5_161[1]“Ven Conmigo a la soledad de tu corazón, pues en él quiero yo edificar una celda en donde, a pesar de todas las exterioridades, pueda YO vivir como Dueño absoluto”.

Lira del Corazón, Primera parte, Capítulo II.

Seguir las inspiraciones del Espíritu Santo

1236 Ven ES 3“Cuando Juan Bautista, urgido por la caridad de Cristo salió del desierto para predicar penitencia y bautizar en el agua, abandonó su amada soledad en la que solía conversar a solas con su Dios, para entregarse a la obra de apostolado a la que era llamado, para la que había venido al mundo, reclutando discípulos que pudieran después seguir al Salvador, cuando a su: «Ecce agnus Dei», dos de sus más fieles discípulos le siguieron… no hizo más que seguir la inspiración del Espíritu Santo”.

Carta al director espiritual en octubre de 1942.