Humildad…

2046 En Belén.png“Escoger por amor a Él, todo lo más penoso, lo más abyecto, lo más difícil, con el fin de ser más semejantes a nuestro Divino Modelo, quien habiendo podido elegir otra ruta, otro camino para venir a nosotros y salvarnos, escogió el más humillante, como era para un Dios tomar la forma humana; y de esta ya en nuestra carne mortal, eligió el estado más penoso, pobre, trabajo, desprecios, privaciones y humillaciones.”

Ejercicios Espirituales de 1941.

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En el pesebre…

2045 nacimiento AM.png“Dios tomó la forma humana; y de esta manera eligió el estado más penoso, pobre, trabajo, desprecios, privaciones y humillaciones”.

Ejercicios Espirituales de 1941.

Lo que importa…

2041 Captura de pantalla 2016-12-13 a las 10.02.33 AM.png“Lo que importa acá abajo es reconocer nuestros errores, humillarnos por ellos, pedir a Dios y a los demás perdón (a éstos cuando haya ocasión). Indemnizar a nuestro Señor con actos buenos y levantarnos con mucha alegría y paz, pues sabemos de cierto que nos perdonó y estar alertas para no volver a caer”.

Carta colectiva desde Cuernavaca el 30 de enero de 1964.

Las cosas duras de la vida…

2018 María Inés Teresa  ESPECIAL.jpg“Impregnando mi alma de los sentimientos que en ella produzca la consideración de la Pasión de Cristo me pregunto: ¿Qué cosa en la vida podrá parecerme dura? ¿Qué humillación, que desprecio, que desolación, podrá parecerme grande, si la comparo a las humillaciones de Jesús, a sus deshonras, a sus afrentas, a sus desolaciones, a sus abandonos?”

Ejercicios Espirituales de 1941.

El sabor de la humillación…

1898 María Inés Teresa  Sierra“Que sabrosa y dulce me sabe la humillación de sentirme criatura, nada, miseria, polvo, ceniza, EL NO SER; y gloriarme EN EL QUE ES, en la fuente de toda Sabiduría, de toda santidad, de toda pureza, en ese mar sin fondo de misericordia, de amor, de bondad, de ternura”.

Ejercicios Espirituales de 1943.

Dios nos sostiene…

1805 2892213874.jpge“Es muy cierto que cuando abundan las tribulaciones, las reprensiones, las humillaciones, las incomprensiones, tú Dios mío, sostienes con tu brazo poderoso”.

Cinco cuadernitos.

No hay nadie como nuestro Dios…

1788“Sólo las humillaciones nos llevan al conocimiento propio. Y después de haberlas gustado, de haberlas saboreado, las amamos, porque de esa humillación aceptada, brota esa inmensa confianza en Dios, todo misericordia, que, aun en medio de nuestras miserias, nos hace desafiar a todos los enemigos: «¿Quién como Dios?»”.

Estudios y meditaciones.