Sabemos de quién nos hemos fiado…

2225 Con el Papa 9 dic. 1980.jpg“Sabemos de quién nos hemos fiado; sabemos que él jamás nos falla; sabemos que nos ama, hasta la muerte en cruz”.

Carta Colectiva de 1979.

Las riquezas del mundo…

2189 _7437.PNG“Se van los hombres tras las riquezas pasajeras, tras esas riquezas que tienen que dejar a la hora de su muerte, si no es que algún ladrón se las arrebata antes; y no piensan en las riquezas imperecederas que nuestro buen Jesús vino al mundo a derramar a manos llenas”.

Notas Íntimas, pág. 33.

Llegar sin tropiezos al cielo…

1977 enfermita.jpg“Que María Santísima sea nuestra guía en el peregrinar en esta tierra, para que, guiados por su mano, lleguemos con menos tropiezos al cielo”.

Carta colectiva de Junio de 1978.

Las obras de cada quien…

1831 IMG_2702“Cuando ustedes se presenten ante Dios a darle cuenta de lo bueno y lo malo que hayan hecho; estarán sólo sus obras; y en esta vida contamos con la infinita misericordia de Dios y con el amor ternísimo de nuestra dulce madre y reina Santa María de Guadalupe”.

Las Bienaventuranzas.

Adelante, siempre adelante…

1801 Cartas“Adelante, siempre adelante, hasta morir o hasta triunfar, sin olvidar que el que lucha y se esfuerza, ya está triunfando, aunque no vea el éxito, y que el buen Jesús que, desde el cielo, desde el sagrario y desde el fondo de su corazón contempla sus esfuerzos y sus luchas, y sus sacrificios, y sus vencimientos, y sus privaciones, y sus inmolaciones, y sus quereres, y sus anhelos, está contento, muy contento, se está glorificando, y la Santísima Trinidad, y su Madre santísima están contentos, y los guían, y los ayudan y los sostienen, aunque a las veces parezca que luchan solos, y que no se logra ni un ápice de bien”.

Carta colectiva, Tokyo, abril 28 de 1960.

Auténticos misioneros…

1774 misio“Con la obediencia, ofrecida a Dios como sacrificio de sí mismos… y vida común, lo que nos lleva a reactualizar en nosotros la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo, vivido todo con amor, con generosidad por amor al reino de los cielos, salvaremos muchas almas, pero hijos, que seamos de veras el signo que lleve a todos nuestros hermanos los hombres a amar a Dios, auténticos misioneros”.

Carta colectiva del 28 de agosto de 1971.

Como el Maestro en la Calvario…

1773 MG_0306 2“El punto culminante de la vida espiritual es la muerte con el perdón aflorando en sus labios como el Maestro en el Calvario. En la muerte de Cristo, observamos que la soledad llega a su culmen. Cristo estaba solo, terriblemente solo. La soledad necesaria de la vida capacita al misionero a participar de esta soledad de Cristo”.

Carta colectiva de noviembre de 1969.