Para cumplir la voluntad de Dios…

2068 MG_5011.jpg“La indiferencia santa supone energía, vencimiento continuo, ese sobreponerse a todas las cosas para que ninguna nos domine”.

Ejercicios Espirituales de 1941.

No atesorar nada…

2226 1976 Indonesia con el niño de un maestro c.jpg“Yo no tengo tesoros de oro y plata, pues que tengo voto de altísima pobreza; pero de lo poco que hago por Dios no quiero atesorar nada.”

Postula me et dabo tibi gentes…

Generosos…

2172 4399.PNG“Seamos generosos con nuestro Señor, y diré, hasta con nosotros mismos, en el sentido de que más da, quien sabe darse por amor puro a los demás, quien no se busca a sí mismo, sino solamente la gloria de él y la conversión de las almas”.

Carta colectiva desde Roma el 5 de enero de 1979, f. 4422.

Transformación en Cristo…

2100 Lee.jpg“La Luz increada, la suprema verdad, el esplendor del Padre, iluminando -aquellas tinieblas, en donde no se encontraba más que el caos, el vacío, transforma al alma de tal manera que, al desaparecer con ella las tinieblas, de terrena, se torna en celestial; de frívola, generosa; de inconsciente reflexiva”.

Estudios y meditaciones, f. 600.

Un corazón vigilante…

2027 IMG_4990.JPG“Si el corazón amante de Jesús, vela durmiendo, el del misionero no debe ser menos vigilante, debe incendiarse en el fuego del Señor, para pegar ese fuego sagrado a cuantos corazones existen en el mundo, mediante su oración confiada, humilde y generosa, derramando los beneficios de la Redención, los méritos de Nuestra Madre la Santa Iglesia, por todos los ámbitos del mundo”.

Notas Íntimas.

Faltantes…

1999 Z Arbol 2.png“Se de cierto que me falta muchísimo para llegar a la perfección, se que no he sabido dar a Nuestro Señor con generosidad lo que me ha pedido, pero se también y esto mucho lo se: QUE ÉL ES INFINITAMENTE MISERICORDIOSO, es Padre amorosísimo”.

Carta colectiva desde Roma el 2 de Mayo de 1973.

Una consagración total y definitiva…

1993 IMG_2696.jpg“Ser de verdad y del todo a su Dios que, con tanto amor y predilección me ha escogido, que procure muy de verdad, desterrar de mi alma los defectillos que la afean, de identificar las virtudes que deben florecer en ella, para que sea el consuelo de Dios, y una luz que alumbre a muchas almas por el camino a seguir en una vida que implica e implicará: sacrificio, abnegación, generosidad, pero que produce alegría, paz, unión y dulzura en torno de sí”.

Carta colectiva de Diciembre de 1971 desde Roma.