Corresponder al amor con amor…

2450 Caricatura de María Inés Teresa .PNG“Ya que mi Señor ha tenido para mi tan exquisitas manifestaciones de ternura, yo debo corresponder a su amor con amor. Con ese amor que no mide los sacrificios, que se entrega, que se da sin reservas, aun en las agonías de las penas, en los debilitamientos del cuerpo… en todo aquello que contribuya a la salvación de las almas. Vencimientos de la naturaleza, mortificación del espíritu y del corazón”

Ejercicios Espirituales de 1941, f. 821

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Todo entregado a Jesús…

2428 1972 1 Visita a la región de México c.jpg“Las inquietudes, penas y alegrías, que cada uno de ustedes me manifiesta las he hecho muy mías. No puede ser de otra manera y por lo mismo, las he hecho de Jesús, ya que él le pertenecen, él es quien las va enviando, pues por ellas y con ellas logrará grandes bienes para su propia alma, y la conquista de muchas otras”.

Carta colectiva de octubre de 1971 desde Roma.

Cuando llegue la tribulación…

2399 Captura de pantalla 2016-12-22 a las 5.38.30 PM.png“Cuando llegue la tribulación, cualquiera que sea, sepamos que Dios la permite, y quiere de nosotros, como de su Hijo Jesús, una total entrega a su adorable voluntad, sin que esto nos haga vacilar en nuestra vocación, al contrario, que nos una más entre sí y a Dios. Esto se lo pido constantemente”.

Crónicas.

Hacer la voluntad de Dios…

2250  Con la podadora.jpg“Mi vida será un himno en mi adhesión a su Voluntad adorable en todo lo que Él disponga de mí, sea penoso o agradable”.

Ejercicios Espirituales de 1943, p. 8.

Monedas para comprar almas…

2229 1960 mayo N.M. regresa de Japón con Panchita.jpg“Que yo sepa sacar de estas cruces las monedas de oro, con que compraré innumerables almas”.

Experiencias Espirituales, f. 464.

Ofrecer el trabajo…

2145 image4.png“Esa secretaría en que, sobre todo de noche, trabajaba hasta la madrugada, presenció muchas alegrías e innumerables penas, penas y alegrías que Dios nuestro Señor, infinitamente bueno, hará que fructifiquen, puesto que, unidas a sus méritos infinitos, han venido a ser de un valor casi infinito”.

Carta colectiva, 1º de mayo de 1965.

Amar verdaderamente a Nuestro Señor…

2143 image1.png“Tratemos de amar verdaderamente a Nuestro Señor Jesucristo, hasta el sacrificio, hasta dar la vida como él la dio por nosotros. Pensemos, especialmente en este tiempo, en ese corazón divino traspasado por tantos dolores y amarguras, y entonces nuestras pobres penitas se disminuirán hasta desaparecer en ese mar de penas y de amor”.

Carta colectiva del 5 de abril de 1965.