Una vocación esencial…

2360 En la beat.jpg«La oración es la vocación esencial de mi vida» .

Meditaciones, f. 518.

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Las virtudes…

2359 Misionera sin fronteras 1.jpg“Como las virtudes se hermanan admirablemente, vemos que unas van en pos de las otras y que no puede haber una virtud verdadera que radique en un alma y haya echado raíces, sin que las otras dejen de existir en mayor o menor grado”

Meditaciones, f. 865.

Jesús nos espera en el Sagrario…

2265 dirigiendo el Oficio Divino 55.jpg“Y en el Sagrario, en la Capilla, está Jesús que «vive continuamente interpelado por nosotros», aplacando la ira de su Padre, recibiendo a todos los que acudimos a Él con confianza de hijos, prodigándonos sin cesar sus beneficios a todos los que se los pedimos, escuchando nuestras cuitas, dándonos valor en los desfallecimientos, llamando a los pródigos, recibiendo nuestras alabanzas, nuestro amor, nuestra gratitud, nuestros deseos, escuchando nuestras súplicas, nuestros anhelos; en fin, siendo el amorosísimo Padre, el amante Esposo, el Amigo fidelísimo, el Hermano cariñoso, el Dios de toda bondad y de toda consolación; el Dios infinitamente misericordioso que, con los brazos extendidos espera a los pecadores para estrecharlos contra su Corazón y darles el ósculo de reconciliación, admitiéndolos en amistad y gracia”.

Meditaciones.

 

Un apostolado fecundo…

2134 1979 Cap. Gral. Roma c.jpg“Tú harás, sí, Jesús Eucaristía, que nuestro apostolado sea fecundo; fecundo por la oración continua, incesante, confiada, amorosa”.

Meditaciones.

 

La dulzura de sufrir…

2126 Con doña Jose.JPG“¡Qué dulce es sufrir en los brazos de Jesús!”

Meditaciones.

Qué todos conozcan y amen a Jesús Eucaristía…

2082 Mundo Cruz.jpg“Quisiera que todos le conocieran y le amaran en la Eucaristía, que hicieran consistir toda su dicha en estar a sus pies derramando su corazón, entregándole su ser todo entero; que fueran a Él con los sentimientos del publicano, mas con esa confianza plena del Hijo prodigo, derramar sobre el divino Corazón su contrición, sus angustias, sus dolores y sus alegrías”.

Meditaciones.

Una llama ardiente…

2080  2017-01-24 a las 5.50.38 PM.png“Nuestras miradas se fundieron y al compenetrarse en un amor extático, al sentirme toda de mi amado y él todo mío, se infiltró en el fondo de mi ser el germen de la fecundidad divina, el germen de la fecundidad espiritual que desde entonces, a la manera que la abeja reina es fecundada una sola vez y eso le basta para siempre, así mi alma conoció a Dios, se enamoró de sus ideales y los hizo suyos propios. Desde entonces mi pequeñita alma vibra a los ideales de Jesús y las almas son su propia vida…”

Meditaciones.